lunes, diciembre 05, 2005

NADA EN ESPECIAL Y SIN EMBARGO TAN SIGNIFICATIVO
Éste año fue uno de los peores de mi vida (y eso que aún no termina), y como si no hubiera sido suficiente con lo que ha pasado, la vida se ha encargado de regalarme con una nueva situación para hacerlo, quizá, el más memorable de mi vida hasta la fecha. Hoy por la tarde recibí una de las noticias más fabulosas que me pudieron dar en estos días. Mi hermano me llamó por teléfono para informarme que puedo ser tío por segunda vez. Así es, mi cuñada está nuevamente embarazada.
No puedo negarlo, estoy muy emocionado. Y ¿cómo no he de estarlo? Con todo, cada nueva vida que se gesta no deja de ser una promesa. Y en estos días en que el mundo, tanto el físico como el humano, se está convulsionando en maneras tan poco gratas, esta dicha me viene tan bien como un oasis a quien se extravía en el desierto. La dicha de oír en mi hermano la emoción de la felicidad más absoluta, la dicha de oír a mis parientes el encanto con que reciben la idea de que esta familia persista, por lo menos, una generación más, la dicha de saber que dentro de nueve meses podré tener una persona más a quien dar mi cariño, la dicha de saber que, a pesar de todo mi pesimismo, la humanidad puede tener una nueva promesa. Como bien dijo alguien --y a pesar de lo que he dicho en otra entrada de este blog--, éstas son las cosas que hacen girar al mundo.
No se preocupen, ahora no voy a echarles una perorata de pseudofilosofía. Estas cosas sólo hay que sentirlas, no razonarlas. Sólo quería compartir con el mundo esta dicha futura que ha venido a mi familia. Un abrazo para todos los que quieran aceptarlo, y un brindis para todos los que quieran hacerlo.

1 Comments:

At 1:54 p.m., Blogger ZOW said...

Felicidades entonces :)

 

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